Comentarios sobre libro submundo de la política aymara
He tenido la grata oportunidad de leer el libro «Submundo de la política Aymara» escrito por Gustavo Calle, y he podido entender mejor a una parte muy importante del desarrollo de la política en Bolivia; los debates políticos en las calles.
Este libro tiene interesantes reflexiones sobre este espontáneo acto de ciudadanía, o mejor dicho de naturaleza humana; el hablar de las cosas que pasan, lo que nos jode y lo que se podría hacer. No es un libro orientado a lo académico ni evoca discursos grandilocuentes, —tampoco pretende serlo—, pero hace una recopilación del activismo y los debates públicos en varias plazas de las ciudades de El Alto y La Paz. Cómo se desarrollaron y más o menos que temáticas se tocaban.
Cita a algunos filósofos como Paolo Virno para profundizar lo que muchas veces se menosprecia, —el intelecto público— y que debe exteriorizarse, caso contrario se multiplican demencialmente las formas de sumisión. Sí, la facultad de pensar la dominación y a partir de ahí se reconoce como «activistas de las plazas» a la gente que se atreve a afrontar este reto en las calles. Desde sus vivencias, los libros que leen, temáticas que estudian donde más vale el hecho de que se pueda reflexionar el poder, por encima de alguna formación académica o profesional.
Me interesó mucho la parte donde se toca el ¿porque el indianismo desconfía de la izquierda? y también la respuesta del marxismo al indianismo, desde los mismos activistas. Lo que entiendo es como erróneamente la izquierda intentó imponer sus ideas sin entender ni respetar «al indio» lo suficiente, pero sí intentar usarlo, quizás se puede condensar en que la izquierda de los setentas fue racista. Yo creo que aplica la frase de Marx:
No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, su ser social lo que determina su conciencia.
¿Es importante la ideología?¶
En este tiemp en Bolivia donde desde el presidente electo intenta desechar la ideología con frases como "La ideología no da de comer", hay una frase clave que de uno de los activistas que dice mas o menos: "Si al pueblo le dotas de armas sin ideología alguna, seguramente en cuestión de minutos las estarán vendiendo en el barrio Chino". Luego agrega: "La ideología es importante y ese el papel que tenemos como oradores"
Empoderamiento en las calles¶
Se menciona cómo en algunas plazas de La Paz y el Alto, la gente se empodera y se siente con autoridad para hablar, aunque no siempre se está en lo correcto, esta práctica ayuda en la formación de actores ya que como dice Carlos Macusaya en la política es muy importante el arte de la palabra.
Cuando tenía unos doce años solía pasar por la plaza San Francisco en La Paz (ex plaza de los héroes) y mi hermano mayor me hacía ver como «personas de a pie» debatían apasionadamente, algunos con gran elocuencia otros con más críticas y cuestiones concretas, y aunque no entendía de lo que hablaban, su tono y lenguaje no verbal me comunicaba mucho, estar allí tan cerca, es como que enriquece la comunicación.
Esa forma de comunicación política contrasta mucho con la forma establecida por los medios masivos, que evita temas controversiales o inconvenientes y de paso no profundiza lo que "informa". El libro menciona los temas que se tocaban, desde el indianismo, cuestionar a Evo Morales, el neoliberalismo y mucho más. Además de los actores mismos, de dónde venían, su afinidad política y los grupos de los que eran parte.
Más allá de si los oradores de las plazas eran medio "pajpakus", parece que los debates en las plazas han desaparecido, entonces ¿hay algún otro espacio donde se discutan ideas de forma similar?. Algunos dirán que las «redes sociales» son el nuevo espacio de debate democrático. Pero hay que recordar que estas redes no son del todo democráticas, ni son muy aptas para este nivel de comunicación.
En primera no están diseñadas para el debate, censuran temas «políticamente inconvenientes», priorizan la polarización, y la difusión de ideas obedece a algoritmos controlados —al fin y al cabo por los propietarios— de estas plataformas gigantes.
Algo que incomoda, pero sirve¶
Este libro ayuda a recordar que más allá de eminencias, doctores o grandes oradores, el hablar de las cosas es muy importante y hablarlo en las calles le agrega valor por el hecho de enfrentarse cara a cara al público, y con la voluntad de debatir aquello que se siente necesario hablar. Porque es muy importante desarrollar la capacidad de cuestionar lo que se ve/escucha y analizar, que esa puede ser la mejor herramienta a la hora de enfrentarse a la vida y la política.