Clase campesina boliviana alimentando a la sociedad
En esta reflexión trato de abordar la importancia de las clases trabajadoras rurales Bolivianas o "el campesinado" y su importancia como sustento de la sociedad, analizando incoherencias en pro de clases pudientes y en desmedro del campesinado.
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Foto original de Enraíza Derechos antes Prosalus bajo licencia CC BY-NC-ND 2.0.
"Buen día de Dios"¶
En un pueblo en medio de impresionantes paisajes, "accidentes" geográficos y entre otras cosas huellas de dinosaurios petrificadas, cerca de las cinco de la mañana canta un gallo unas tres veces. Al poco rato desde otras casas, otros dos gallos le siguen y más se van uniendo. Es el pueblo de Toro Toro en el norte de Potosí, y un par de minutos después se escucha la voz de un hombre adulto «Buen día de Dios doña Filomena», y una mujer le responde en voz alta «Buen día». Poco después se escuchan conversaciones cortas en Quechua junto con varios pio pio de pollitos siguiendo a sus mamás gallinas.
En la casa de adobe de enfrente, detrás de las murallas de baja altura hay un sembradío de papas y un poco más abajo una parcela pequeña de choclos con plantas jóvenes de hojas caídas. En la fachada de la casa de al lado hay una tienda de frutas que ya está abriendo. Se escuchan con más frecuencia conversaciones en quechua de casa a casa o de gente que camina por las calles, a media calle está el mercado central donde se puede tomar desayuno a las cinco de la mañana.
Desde mi limitada y cómoda visión de turista curioso, me imagino así los días en Toro Toro y en tantos pueblos de Bolivia. Gente que se levanta antes que salga el sol, directo a trabajar en sus parcelas de tierra donde hay un sembradío que cuidan a diario para cosechar y subsistir, si sobra sirve para vender o cambiar. Su trabajo les permite recoger lo que la tierra provee. Así sin descanso aparente trabajan, después de todo se ven sus niñas y niños flaquitos caminando, algunos atendiendo la tienda, otros jugando y guiando a algunas cabras, ovejitas o vacas. A menudo hay al menos un perro de apariencia desnutrida siguiéndoles a trote constante y olfateando el suelo por si encuentra algo más para comer.
Algunos datos sobre la importancia de la agricultura familiar¶
La agricultura familiar se define como una práctica agrícola donde el trabajo es realizado por familias que buscan principalmente su propio auto-abastecimiento. En Bolivia se realiza principalmente en áreas rurales o «el campo». A nivel mundial se estima que la agricultura familiar emplea al 30% de la población mundial y produce más del 80% de los alimentos del mundo en términos de valor [1], en Bolivia la situación es muy similar vamos a citar algunos datos.
Primero las Unidades Productivas Agropecuarias (UPA) se clasifican en familiar y no familiar. A su vez las UPA familiares se clasifican en [2]:
- De subsistencia: 47% de las UPA.
- De transición: 26% de las UPA. En esta los productores emplean mano de obra familiar con menor intensidad que la de subsistencia y aunque su acceso a la tierra es limitado, el rendimiento promedio es superior.
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Consolidadas: 27% de las UPA. Se usa mano de obra familiar en menor proporción, se caracteriza porque gran parte de su producción se destina a la venta. La tecnificación y vínculo con el mercado se acrecenta.
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En Bolivia el 96% de las UPA son familiares y el 4% no familiares.
Un estudio del CIPCA actualizado en 2021 sobre la contribución de la agricultura familiar campesina a la producción y consumo de alimentos en Bolivia [2] informa:
- El 61% del volumen total de producción de alimentos a nivel nacional corresponde a la agricultura familiar, mientras que el 39% restante proviene de la agricultura no familiar.
- El 86% del volumen total de producción lo aporta la agricultura consolidada y la de transición.
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La agricultura de subsistencia aporta el 14% del volumen total de producción. Esto tiene sentido ya que las pequeñas familias campesinas de escasos recursos tienen dificultades para producir en grandes volúmenes.
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La agricultura familiar cubre el 95% del total de mano de obra agrícola. Para 2015 esto se traducía en 3.064 millones de trabajadores(as). Este es un dato fundamental pues la generación de empleos es una de las mejores formas de distribución de riqueza. Esto muestra que la agricultura familiar y por tanto gran parte del campesinado —reparte sus riquezas— como un río que fluye y riega campos abiertos dejando vida a su paso.
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La agricultura no familiar solamente emplea al 5% del total de mano de obra agrícola. Para 2015 un aproximado de 163.8 mil trabajadores(as) —una diferencia abismal con la agricultura familiar— y una muestra de que este tipo de agricultura casi no reparte riquezas a través de fuentes laborales, y quizá se enfoca en concentrar los excedentes en manos de sus propietarios(as).
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La participación, prácticas solidarias y de reciprocidad son del 70% en la agricultura de subsistencia y 80% en la consolidada. Estos altos porcentajes quieren decir que la gran mayoría de las familias colaboran entre sí, y forman una comunidad valiosa que les permite afrontar retos y dificultades.
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A 2024 el 27.8% de la población boliviana trabaja en el sector Agricultores, pecuarios, forestales, acuicultores y pesqueros, lo que lo convierte en el sector ocupacional más grande seguido de Trabajadores de los servicios y vendedores con 23% [3].
Superficie cultivada y mano de obra por tipo de agricultura:
| Tipología | Superficie total cultivada | Total de la mano de Obra agrícola familiar que emplea | Total de la mano de Obra agrícola contratada que emplea |
| Agricultura no familiar | 33% | 2% | 9% |
| Agricultura familiar consolidada | 26% | 24% | 63% |
| Agricultura familiar de transición | 24% | 24% | 22% |
| Agricultura familiar de subsistencia | 47% | 50% | 6% |
La anterior tabla muestra que la mayor parte de la superficie cultivada la utiliza la agricultura familiar. Sin embargo si comparamos la proporción de generación de empleos versus el tamaño de área usada, la agricultura no familiar usa mucho espacio y genera muy poco trabajo. Hablando de generación de empleos esto significa que más del 30% de la tierra agrícola usada por la agricultura no familiar como la agroindustria en Bolivia, se usa para beneficiar a un pequeño porcentaje de la población.
Veamos cómo son los volúmenes de producción por grandes regiones:
| Región | Agricultura Familiar | | Agricultura no familiar |
|---|---|---|
| Los Valles | 98.6 % | 1.14 % |
| Altiplano | 99.8 % | 0.8 % |
| Gran Chaco | 88.5 % | 11.5 % |
| Llanos tropicales | 52.4 % | 48.6 % |
| Amazonía | 77.8 % | 22.2 % |
La tabla anterior muestra que los volúmenes de producción de alimentos provienen en gran mayoría de la agricultura familiar en Los Valles, Altiplano, Gran Chaco y la Amazonía. En los llanos tropicales aproximadamente la mitad de los alimentos vienen de la agricultura no familiar y esto hace sentido al hecho de que la agroindustria y ganadería se concentran mayormente en departamentos como Santa Cruz y Beni.
Incidencia en la canasta familiar¶
Entonces, ¿Qué sector de la agricultura en Bolivia tiene mayor aporte directo en la alimentación de la población?
He encontrado varias fuentes y opiniones contrarias al respecto, hay quienes afirman que la mayor parte del consumo de alimentos viene de la agricultura familiar y otros de la agroindustria. Mi tendencia es creer que ambos hacen aportes importantes aunque los estudios en favor de la agricultura familiar me parecen mejor elaborados. No encontré estudios rigurosos que analicen el aporte a la canasta básica, pero voy a citar algunos datos que he encontrado.
A favor de la agroindustria (agricultura no familiar)¶
-
El 82 % de los alimentos que se consumen en Bolivia provienen de la Agroindustria, mientras que la agricultura campesina familiar provee el restante 18 % [4].
-
Más del 50 % del gasto en alimentos de los hogares proviene de productos producidos por la agroindustria. [8]
A favor de la agricultura familiar (producción campesina)¶
-
Este sector genera el 60% de la producción nacional; en contraste, la agricultura empresarial, concentrada principalmente en Santa Cruz y enfocada en commodities para exportación como soya, trigo y caña de azúcar, representa solo el 40%. Mientras que la primera prioriza la diversificación para el consumo interno, la segunda se orienta al mercado global [5]
-
El 98 % de los productos de la canasta básica alimentaria es proveída por la agricultura familiar [6]
Contrastando¶
Parece que nuestro régimen alimentario es más complejo y que la agricultura familiar se sigue sosteniendo en condiciones precarias además su aporte a la seguridad alimentaria va en descenso. Sin embargo, el avance de la agricultura agroindustrial boliviana no necesariamente responde a la seguridad alimentaria del país sino a un mercado global de materias primas agrícolas.
La canasta básica alimentaria varía de acuerdo a regiones, por ejemplo en regiones del Altiplano y los Valles se consume papa en grandes cantidades, en cambio en los Llanos tropicales y la Amazonía el consumo es menor en favor de productos locales como yuca o plátanos. Generalizar de forma precisa podría ser un gran reto, pero hay alimentos comunes en casi todas las mesas como el arroz, papa, fideo, aceites, carne, verduras, cebolla. La mitad de estos proviene de la agroindustria y la otra de la agricultura campesina [7].
La siguiente tabla estima el porcentaje de gastos en la canasta familiar según productos clave en gestiones 2015-2016 [2].
| Clase de producto | Urbano | Rural | Bolivia |
|---|---|---|---|
| Carnes | 32% | 19% | 29% |
| Pan y cereales | 23% | 24% | 23% |
| Legumbres, hortalizas y otros | 16% | 22% | 17% |
| Leche, queso y huevo | 14% | 11% | 13% |
| Azúcar, mermelada, miel dulces | 3% | 4% | 4% |
| Productos alimenticios sin especificar | 3% | 9% | 4% |
| Frutas | 6% | 6% | 6% |
| Aceites y grasas | 2% | 3% | 2% |
| Pescado | 2% | 2% | 2% |
- Los mayores gastos familiares radican en carnes y pan/cereales, con 29% y 23%, respectivamente. La producción de carne y arroz viene principalmente de la agroindustria.
- Los gastos en frutas y verduras ocupan el 23%, estos productos vienen mayormente de la agricultura familiar.
- El restante 25% de los gastos recae en aceites, azúcares, leche, huevos, etc. Los aceites también vienen de la agroindustria así como el azúcar de los grandes ingenios azucareros. Aunque hay muchos productos como la leche que son producidos en cantidades importantes por el sector campesino.
Los gastos por tipo de productos muestran en qué invierte la población para alimentarse, pero esto depende mucho de los precios en el mercado —las carnes son mucho más costosas que las frutas, verduras o carbohidratos. Por tanto, para responder a la pregunta ¿qué sector alimenta más a la población? se debería también considerar el volumen de consumo y también cuánto de estos porcentajes corresponde a alimentos importados o de contrabando.
No se puede negar la importancia de la agricultura familiar brindando alimentos frescos y al alcance de la población —debido a su precio accesible—, y de la no familiar con los productos mencionados anteriormente.
He intentado reunir datos que muestran la importancia de la agricultura familiar campesina, pero sé que me he quedado corto y que dependemos de la realización del censo agropecuario (esperado en 2026) para tener datos más actualizados.
Falta de políticas que atiendan las necesidades del campesinado¶
Históricamente la mayor parte de Bolivia ha sido campesina. Incluso antes de que se llame "Bolivia", los pueblos vivían de la agricultura. Durante la colonización española estas comunidades indígenas fueron saqueadas y sus habitantes a quienes empezaron a llamar «los indios» fueron utilizados como esclavos para trabajar en las minas o como sirvientes de sus amos. Tras la fundación de la república, en pongueaje los utilizó como fuerza laboral para el patronaje a base de trabajo no remunerado.
Desde la revolución agraria de 1952, los campesinos tienen tierras, pero la sociedad racializada se resistía a aceptarlos, las duras condiciones y su falta de educación «occidental» les obligó a migrar masivamente a las ciudades donde se vieron forzados a sobrevivir dentro de las costumbres y adoctrinamientos de esa misma sociedad que los discriminaba a pesar de ser la importante fuerza laboral y social que entre otras cosas, trabajando la tierra ha seguido produciendo los alimentos para todo el país.
Este mismo racismo y discriminación sigue latente y también se refleja en la carencia de políticas públicas que atiendan las necesidades del indígena en Bolivia.
Reconocimiento de incoherencias¶
Un dato importante viene del censo de población y vivienda en 2024 donde el 61.8 % de la población del área rural —está en condición de pobreza—, y esto contrasta con el área urbana con sólo el 15.8 %. En Bolivia el 29.8 % de la población aún está en condición de pobreza [9]. Sin embargo el 38.7 % de la población se autoidentifica con alguna nación pueblo indígena originario campesino y afroboliviano, esto es más de 4.3 millones de habitantes [10].
La población rural ha tenido siempre menor acceso a servicios básicos.
Aunque existen avances, el acceso a la educación en el área rural todavía es un problema importante, la tasa de asistencia escolar para niveles de secundaria alta es del 66.6 % vs. 79 % en el área urbana [11].
En el área rural la presencia estatal de la justicia, acceso a servicios legales y seguridad ciudadana es muy precaria. La policía, los fiscales y el poder judicial están limitados a las ciudades y pueblos, y su presencia en las zonas rurales es ocasional e infrecuente [12]. Gran parte de las áreas rurales no disponen de juzgados, en 2023 el presupuesto asignado a justicia a nivel nacional no pasó del 0.5 % del total del Estado y a 2022 el Servicio Plurinacional de Defensa Pública solo tiene capacidad para cubrir el 29 % de municipios y cada departamento sólo cuenta con una fiscalía [13].
Con los juzgados casi inaccesibles ¿cuánto tiempo tomará resolver un litigio en el área rural?. Dada esta realidad no sorprende que los sindicatos campesinos sean la principal instancia de administración de justicia, y las autoridades tradicionales de las comunidades indígenas también tienen un papel destacado.
Se podrían seguir citando muchos otros datos desfavorables, pero veamos brevemente qué se estuvo haciendo respecto al desarrollo productivo para la clase campesina.
"El fondo indígena"¶
El Fondo Indígena o Fondioc se creó en 2005 y luego fue asumido por el mandato de Evo Morales desde 2006 a 2019. Su finalidad era la de gestionar y recibir recursos para proyectos de desarrollo en comunidades indígenas y campesinas. Este fondo recibía el 5 % del Impuesto directo a los hidrocarburos IDH.
A cargo de los ministerios, el fondo indígena tenía un directorio constituido por representantes de organizaciones sociales campesinas como CSUTCB, CONAMAQ, CIDOB y otras. Sin embargo en 2015 la contraloría general del estado descubrió una serie de irregularidades [14] entre ellas:
- No hubo proyectos estratégicos, la inversión pública se fragmentó en miles de proyectos.
- No se respetó los recursos indígenas que se iban acumulando en las cuentas del Fondo.
- No se respetó la autonomía en la gestión indígena. Se produjeron recortes para uso del Gobierno Central.
- No se propició un uso justo de los recursos, de acuerdo a los más necesitados. Fueron entregados aproximadamente el 30% fue destinado a la CSUTCB, 29% a los Interculturales, 17% a las Bartolinas y el resto a las otras organizaciones indígenas: 14% a CONAMAQ, 6% a la CIDOB, 1% a la APG, 1% a la CPEMB, 2% a la CPESC.
- No se distribuyó a los que más necesitan, se distribuyó a quienes más presionan.
- Una enorme cantidad de recursos fue destinada a la realización de talleres y seminarios.
- Se hacían transferencias de recursos públicos a cuentas privadas (Unos 685 millones de Bs. a 978 cuentas particulares)
Todo estalló en un escandaloso y millonario desfalco con Nemesia Achacollo la ex ministra de Desarrollo Rural y Tierras como la principal implicada, siendo ella una de las personas cercanas al ex presidente Evo Morales.
Es muy lamentable que un proyecto destinado a impulsar el desarrollo de la clase social que era la promesa electoral del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), haya sido víctima de la corrupción de este mismo partido. Lo más doloroso es quizá que la participación en los actos de corrupción vengan también de los mismos sectores dirigenciales indígenas y campesinos.
Agroindustria en Bolivia y el apoyo estatal¶
El modelo agroindustrial surgió en Bolivia como alternativa empresarial a la agricultura familiar campesina. En la década de los setenta el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) concluye la carretera Cochabamba-Santa Cruz y comienza el proceso de integración de los llanos Bolivianos con el resto del país y para ello se escogió un «modelo» de desarrollo basado en unidades empresariales agroindustriales: primero fue la caña de azúcar, luego el algodón y, finalmente, en los noventa se amplió a las oleaginosas y al ganado vacuno en torno a proyectos inicialmente promovidos por instituciones estatales y luego por iniciativa privada nacional e inversión extranjera. Sobre todo, en sus orígenes, este modelo creó un espacio a los migrantes colonizadores andinos (campesinos indígenas collas sin tierras), a quienes el Estado otorgó parcelas marginales de 50 hectáreas en el Oriente y precaria asistencia técnica y financiera. [15].
Bajo regímenes militares como el de Hugo Banzer, se intensificó el apoyo a la agroindustria con subsidios, créditos preferenciales y políticas de inversión en tecnología. Esto consolidó el "ciclo de apoyo estatal" para la expansión en Santa Cruz, impulsando oleaginosas como soya y girasol. La agroindustria se orientó hacia el mercado externo, aunque aún dependía de incentivos para viabilidad. En la década de los ochenta durante los gobiernos neoliberales, este sector fue el único que recibió subsidios directos e indirectos. En esta misma década la gran crisis inflacionaria y el D.S. 21060 del MNR fue devastador para los pequeños productores agrícolas que no pudieron competir con la libre importación y contrabando. Sin embargo, los medianos y grandes productores agrícolas pudieron consolidar su propiedades y adquirir nuevas con los créditos destinados al fomento de productos agroindustriales. [16].
En los años 90s, la nueva Ley de Tierras 1715 garantiza el derecho propietario sobre la tierra, desde entonces y durante los años 2000, la agroindustria y ganadería extensiva se ha expandido masivamente a pesar de ser responsables del 50 % de la deforestación del país. Durante el gobierno del MAS hubo mayor intervención estatal en tierras para el apoyo a la producción familiar, pero no se dejó de apoyar a la agroindustria.
Al día de hoy, la agroindustria en Bolivia tiene pleno apoyo del gobierno de Rodrigo Paz y últimos datos brindados por este dicen que este sector representa el 17 % del Producto Interno Bruto (PIB) [17].
Desde 1996, hay un impuesto anual de 8.57 Bs. por hectárea de tierra agropecuaria en Santa Cruz —menos de 1 USD—. En la práctica este aporte impositivo es simbólico.
Todos estos hechos me hacen preguntar ¿cómo se habría desarrollado la agricultura familiar/campesina si habría recibido el mismo apoyo estatal?
Insistiendo en el extractivismo agrario¶
La agroindustria —presente mayormente en Santa Cruz y Beni—, es un modelo agrario extractivista y latifundista (propiedad de grandes cantidades de tierras en pocas manos) según un trabajo publicado por la fundación tierra [18], este modelo tiene como características:
- La producción responde a imposiciones económicas y políticas de países para garantizar su producción y exportación de materias primas.
- Expansión masiva de la nueva frontera agrícola y deforestación: Por esto Bolivia es uno de los países con mayor deforestación a nivel mundial.
- Monocultivos: La agricultura mecanizada requiere una virtual esterilización del ambiente donde un ecosistema hiperbiodiverso es reemplazado por un cultivo con unas cuantas especies vegetales.
- Uso extensivo de insumos transgénicos. La producción transgénica no aporta a la seguridad alimentaria ni armoniza con la soberanía alimentaria.
- Orientación meramente exportadora
- Precariedad laboral
- Requiere políticas de apoyo estatal: El gobierno implementa constantemente políticas favorables y desregulatorias como «perdonazos»; Ley 337, 502, 739. Autorizaciones de desmonte; D.S. 3973, Ley 1171. Autorización de procedimientos abreviados; D.S. 4232, etc.
- Dependencia de agroquímicos: Bolivia cada vez más importa agroquímicos y los monocultivos dependen mucho de estos para ser rentables. Muchos, como el glifosato (principal producto usado por la agroindustria), son muy dañinos y causan muerte de especies nativas y desertificación del terreno.
- Exclusión y marginación de los pequeños productores: El agronegocio requiere grandes capitales, los pequeños productores se ven obligados a competir deslealmente o a abandonar el rubro migrando a las ciudades ensanchando la brecha de pobreza.
- Oligopolios: Tendencia al oligopolio y monopolio al ser sólo los grandes productores quienes acaparan el mercado.
Estas razones son suficientes para concluir que este modelo productivo es insostenible, prioriza la acumulación de riquezas en pocas manos a costa de la destrucción del medio ambiente, precarización y reducción de puestos laborales, dependencia en productos agroquímicos, control de precios y políticas fraudulentas.
El 2024 fue catastrófico por los masivos incendios forestales que afectaron un total de 10.1 millones de hectáreas. Es bien sabido que los incendios forestales son principalmente causados por la necesidad de la expansión de la frontera agrícola para este modelo extractivista agrario.
Bolivia no debe insistir en el extractivismo ya que beneficia mayormente a grupos reducidos, estos grupos ganan poder político y controlan medios de comunicación. Casi todos los excedentes o ganancias en Dólares que producen, ni siquiera circulan en el país y van a parar a cuentas en el extranjero. Lo que nos dejan, es una tierra destruida y mayores brechas entre ricos y pobres.
Los efectos de medidas "anti populares" actuales¶
Todavía existe una política no favorable hacia los "sectores populares" y sin duda estos sectores incluyen a la clase campesina. Se cuestiona brevemente algunas de ellas a continuación.
El «gasolinazo»¶
A finales de 2025 el gobierno lanzó un paquete de medidas económicas en un gran Decreto Supremo, el 5503, que poco después fue abrogado por presiones de movimientos sociales, muchos de ellos ligados al sector campesino agrario en Bolivia. Sin embargo, luego de esta abrogación se mantuvieron medidas como la eliminación de la subvención a los combustibles. Si bien esta medida era necesaria debido al gran gasto en Dólares Estadounidenses (USD) que estaba ahogando al estado boliviano, hay puntos cuestionables.
Se debió hacer un ajuste proporcional según los ingresos económicos¶
El precio de la gasolina se incrementó en más de 80% para toda la población, y esta medida tiene un efecto muy perjudicial en familias de escasos recursos porque encarece prácticamente todo, empezando de los alimentos cuyo transporte depende directamente del precio de los combustibles. Las «clases pudientes» pueden asumir un incremento sustancialmente mayor al 80% sin verse muy afectadas. A los sectores populares se podía aplicar un incremento menor, digamos un 30% para el transporte público, de esta manera se equilibran los efectos perjudiciales a la economía de cada familia según su nivel de ingresos.
En una sociedad donde el objetivo es el desarrollo conjunto, los sectores económicamente acomodados pueden colaborar con los menos beneficiados reduciendo sus ganancias, pero cuando cada sector busca sólo su propio beneficio, no tendrá la voluntad de hacer esta colaboración y juzgará esta medida como «parasitaria» sin considerar las abismales diferencias en condiciones de desarrollo entre las clases sociales. En la actualidad el ajuste lo pagan todos "por igual".
Modificaciones a la ley de distribución de tierras¶
Rápida y 'eficientemente' la "Comisión de Tierra y Territorio, Recursos Naturales y Medio Ambiente" presidida por el empresario agroindustrial Branko Marinkovic, aprobó en el senado el Proyecto de Ley 157.
Con el pretexto de facilitar el camino a los pequeños productores agrícolas para acceder a créditos, este proyecto propone que la pequeña propiedad agraria se pueda transformar en mediana propiedad a simple petición del dueño evadiendo el control y fiscalización del estado. En Bolivia la pequeña propiedad agraria es considerada un patrimonio familiar y es inembargable, pero si se convierte en mediana propiedad deja de tener esta protección [19].
Este proyecto de Ley estaría dando luz verde para que los pequeños productores agropecuarios consigan créditos a cambio de hipotecar sus tierras, entonces en caso de no poder pagar la deuda, sus tierras pasarán a manos de los acreedores.
Se facilitan los mecanismos de «acumulación por desposesión», es decir los grandes capitalistas tendrán más facilidad de acumular más tierras en Bolivia ya que estos tienen dinero para ofrecer créditos pidiendo las tierras como garantía. En un escenario de crisis climática y endeudamiento, la opción de hipotecar la tierra puede devenir en la única salida para el productor, culminando en la pérdida de su propiedad por ejecución bancaria.
En casos extremos como en Paraguay, la liberalización del mercado de tierras ha resultado en que aproximadamente el “83% de la tierra está en manos del 3% de propietarios” [19].
En lugar de premiar o incentivar actividades agrarias agroforestales, agroecológicas y de producción diversificada que son base para la soberanía alimentaria, y que tendrían un impacto positivo y multiplicador directo en la clase campesina, se facilita el camino hacia el modelo agroindustrial donde —la tierra es una mera mercancía— y se implanta una idea de desarrollo ilusoria.
Ley «antibloqueos»¶
Aunque a febrero de 2026 es un proyecto de ley 'abandonado', ilustra la intencionalidad de criminalizar este tipo de protesta a la que una parte de la población (mayormente citadina) rechaza, y no por irracionalidad. Los bloqueos de caminos pueden ser muy perjudiciales para la economía, salud, comunicación y seguridad del país.
Sin embargo, no hace falta pensar mucho para ver porque el movimiento campesino históricamente ha usado esta forma de protesta. Para que el estado atienda demandas urgentes constantemente descuidadas, quizá la única forma efectiva que tiene la población rural es bloquear caminos o vías de comunicación hacia la ciudad. La otra sería insistir por otros medios: mandar cartas, esperar respuesta, solicitar apoyo, etc. Todo eso está a merced de la burocracia, la corrupción y la pobre presencia estatal, y condena al olvido a las comunidades campesinas.
Ante esta dura realidad no se puede simplemente criminalizar esta forma de protesta —sin brindar otros mecanismos— que permitan atender demandas urgentes.
Reflexión final — El campesinado, la clase trabajadora que sostiene al país¶
La clase campesina, así con su precariedad, es seguramente la fuerza de trabajo más importante de Bolivia, pues su aporte constante con la alimentación de toda la población es innegable. Los principios de colaboración comunitaria son las bases de su resiliencia y es lo que ha sostenido al país.
A lo largo de nuestra historia y en condiciones adversas, han salido en primera fila a defender la soberanía y recursos naturales más que cualquier sector de la población. Han aprendido a organizarse y siguen ahí, resistiendo la indiferencia, discriminación y abusos de una sociedad que no les reconoce lo suficiente, y que ciertos sectores de esta preferiría hacer desaparecer.
En Bolivia estamos por definir a qué apostamos para generar riqueza, desarrollo económico y justicia social. Podríamos seguir apostando al extractivismo, agroindustria, endeudamiento externo y seguir el camino que nos señalan economistas y analistas políticos que sólo hablan de riqueza como sinónimo de dinero en las ciudades. Hablando como si Bolivia fuese sólo eso, ciudades y centros urbanos desesperados de riqueza material desenfrenada, hablando como si no existiera el campo y la clase campesina obrera. Así hablan de modelos de desarrollo que ensanchan las brechas sociales, ajenos a la realidad, pues toda esa riqueza que tanto pregonan es sostenida en gran medida por el trabajo de la clase campesina.
Entonces, ¿Porqué no reconocer al fin las necesidades del área rural y todos sus habitantes? ¿Porqué no apostar por el desarrollo desde ahí, desde «abajo», desde las bases que sostienen al país? ¿Por Qué seguir con las incoherencias del modelo de desarrollo actual?
Con esta reflexión espero aportar para pensar en el campesinado con más agradecimiento y apoyar sus reivindicaciones. También para que pienses en el trabajo que cuesta hacer que puedas morder un dulce durazno, saciar tu hambre con papa, yuca, plátano o quinua. Cuando comas maní o disfrutes de queso criollo y te pongas llajua sazonada con sal, quirquiña o huacataya y sientas el sabor de tu fruta o verdura favorita, de los productos que crecen en la tierra y que se alimentan de luz solar y se refrescan con agua.
Cuando veas la gran diversidad de alimentos y su precio accesible en los mercados de Bolivia y te des cuenta que todo este tiempo ha sido gracias a esas personas que día a día se levantan a trabajar la tierra desde la madrugada.

Mercado en la ciudad de Sucre en bolivia. Foto de Cristian Ordenes.
Referencias utilizadas¶
1.- Labor de la FAO en relación con la agricultura familiar
3.- Censo de población y vivienda 2024 Bolivia - Características económicas
4.- Agroindustria provee 82% de los alimentos a Bolivia - Bolivia Emprende
5.- Alimentando Bolivia: El poder nutricional de la agricultura familiar
7.- La agroindustria o la pequeña producción familiar ¿Quién nos alimenta?
9.- Resultados Censo de población y vivienda 2024 - CONDICIÓN DE NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS
10.- Resultados Censo de población y vivienda 2024 - AUTOIDENTIFICACIÓN
12.- Monitor global de pluralismo Bolivia 2023
13.- Observaciones preliminares de la visita in loco a Bolivia – CIDH/OEA (31 de marzo de 2023)
15.- Medio siglo de agricultura boliviana
16.- Impactos del modelo productivo agroindustrial en Bolivia - Mundos rurales
17.- El sector agropecuario representa el 17% del PIB
19.- La financiarización del despojo: la ley 157 y la conversión agraria de la pequeña propiedad